Estiramiento del músculo tratado con terapia láser

Loki es un Bulldog Francés de ocho meses adoptado hace solo una semana por su nueva familia.
Es un perro con mucha vitalidad, que salga al sofá, corre por la escalera y por suelos resbaladizos.

De repente los dueños han notado una cojera en la extremidad posterior derecha. Al parecer, Loki se lamenta con la palpación y hay una clara inflamación de los músculos del muslo. El dolor se producía en la extensión de la cadera y la flexión de la rodilla con la cadera en posición neutra. Las articulaciones no parecían dañadas, pero se realizó un estudio radiográfico para excluir lesiones articulares más importantes como oseas, que pudieran afectar al crecimiento del perro.

Una vez realizado un primer diagnóstico de contusión del músculo cuadriceps / esguinde del tendón patelar, se realizó un primer tratamiento conservador con reposo e antiinflamatorios.

Sin embargo, Loki no respondió bien al antiinflamatorio, que le causó efectos secundarios en el intestino por lo que la terapia se suspendió inmediatamente.

Para ayudar a Loki sin terapia farmacológica, se decidió usar la terapia instrumental mediante láser terapéutico con baja energía. El láser utilizado fue Globus LaserVet 1000 y se usó en modalidad continua durante (primera sesión) una dosis de 2J/cm2 y en modalidad pulsada (segunda sesión) con una emisión de aproximadamente 4/julios por cm2. El área afectada fue de aproximadamente 5 cm x 5 cm y para el tratamiento fueron necesarios solo unos minutos.

Ya después de la primera sesión se redució visiblemente la hinchazón y Loki no tenía más dolor a la palpación.
Se estableció un segundo período de sesiones a distancia de 4 días y los propietarios mientras lo mantuvieron en reposo, evitando saltos y escaleras.
No se necesitaron más sesiones para la remisión total de los síntomas.